TRATAMIENTOS PARA MANCHAS

TRATAMIENTOS PARA MANCHAS

Las machas en lapiel pueden ser oscuras por una hipermelanosis, es decir, un exceso de pigmentación (producidas por la exposición al sol o de aparición durante el embarazo); o pueden ser más claras que nuestra piel, por una despigmentación.

Las manchas oscuras se dividen en dos clases, según su “comportamiento” durante el año. Se llaman melasmas y cloasmas a las que aparecen en los pómulos, la frente o debajo de la nariz: son aquellas que se oscurecen durante el verano, pero se aclaran en el invierno. Luego están las que se conocen como léntigos solares, que además de aparecer en el rostro suelen generarse en el dorso de las manos, en el escote, y en los antebrazos. Las vemos como pecas, y su aspecto no varía con el clima.

Los tratamientos que suelen recomendarse para deshacerse de las manchas son los de exfoliación química o peeling, la microdermoabrasión, la aplicación de productos con vitamina C y finalmente los tratamientos con láser. Es para la segunda clase de manchas –las perennes-, y dependiendo de nuestro tipo de piel, que se plantea la posibilidad de someter la piel a la luz del láser. Por supuesto debe hacerlo un especialista.

Durante el proceso, la luz cálida del láser es absorbida por los pigmentos de la piel, que se queman y se destruyen. Esta zona de la piel va a secarse y luego se desprenderá: su reemplazo no tendrá la mancha. Lo bueno del láser es que actúa sobre el pigmento del sitio de recepción, siendo preciso y específico. No destruye los tejidos vecinos, es un tratamiento indoloro y no deja cicatriz.